Historia de la uva Zinfandel (1): De la Obscuridad al Éxito
Charles Sullivan y la búsqueda de la verdad histórica
Durante más de un siglo, la viticultura estadounidense explotó comercialmente la historia romántica y patriótica de que la uva Zinfandel era una variedad nativa o exclusiva de California. Sin embargo, desde el punto de vista botánico, también se sabía que Zinfandel pertenece indiscutiblemente a la especie europea Vitis vinifera. La gran incógnita estaba en que no existía ninguna variedad registrada bajo el nombre de Zinfandel en Francia, Italia, España o Alemania. Además, por alguna razón histórica, no había registros claros de cómo había llegado esta uva a California, no se sabía con claridad quien la había importado o de que zona de Europa había salido.
El responsable de resolver todos estas preguntas fue el historiador Charles L. Sullivan. El 2003, Sullivan publicó un libro (Zinfandel: A history of a grape and its wine) con los resultados de sus investigaciones sobre la historia de esta uva. Después de leer el libro, publicaré un resumen en cuatro entradas a mi blog. El libro lo recomiendo a los aficionados al vino y al publico en general ya que describe de manera muy amena de como un producto agrícola (uva) sin relevancia viaja por el mundo y llega a convertirse en un motor económico para algunas regiones.
Sullivan no era un aficionado al vino o venía de una familia que consumiera vino de manera cotidiana. De hecho, el mismo Sullivan bromeaba de que en su juventud lo único que tomaba durante las comidas familiares y con sus amigos era cerveza. Sin embargo, a mediados de los 50’s, Sullivan empezó a tomar vino ya que había crecido la popularidad de esta bebida, especialmente en California.
Después de probar el Cabernet Sauvignon de Beaulieu Vineyards, producido por el mítico enólogo André Tchelistcheff, Sullivan empezó a explorar las vinícolas del norte de California. En uno de sus viajes al valle de Napa en 1961, probó por primera vez un Zinfandel de alta calidad producido en Souverain Cellars. Hasta antes de este viaje, Sullivan como muchos otros aficionados al vino, asociaba al Zinfandel con vinos industriales de garrafa o de baja calidad. Sin embargo, este vino le abrió una nueva perspectiva aromática que lo convirtió a él y a muchos más en fanáticos de esta variedad ("Zinfanatics").
Típico vinio de garrafa, generalmente vendido en galones.
Sullivan había estudiado historia en la universidad y se había especializado específicamente en historia báltico-alemana. Durante cenas con amigos enólogos y productores de vino, le llamó la atención la poca información que había sobre el vino y la viticultura en California. Como resultado de estas conversaciones, a inicio de los 60’s Sullivan comenzó a aplicar el método crítico de investigación histórica en la viticultura californiana. Empezó sus investigaciones sobre la historia de la viticultura de California leyendo toda la información que se habia publicado sobre viticultura desde 1919 en la revista Wines & Vines. También empezó a leer y organizar toda la información que se tenía en los periódicos regionales del siglo XIX como el San Jose Mercury, el San Francisco Alta California, el California Farmer, el St. Helena Star y el Sonoma Democrat.
En 1976, durante una cena informal con los fundadores de Ridge Vineyards, la conversación se centró en los mitos del vino californiano. Después de pensar en este problema, Sullivan se interesó en resolver la mayor paradoja histórica de la región: el origen de la uva Zinfandel y la veracidad de la popular leyenda que atribuía su introducción al conde húngaro Agoston Haraszthy.
Curiosamente Sullivan ya sabía de una carta carta de 1857 escrita por un vecino de Haraszthy donde se revelaba que la uva Zinfandel ya se cultivaba en Sonoma antes de que el húngaro realizara su famoso viaje a Europa en 1861. Según la carta, Zinfandel había llegado a Sonoma desde un viñedo en el valle de Napa, cuyo propietario la había obtenido de un amigo que la importó directamente desde la Costa Este de los Estados Unidos a comienzos de la década de 1850.
Con esta pista, Sullivan demostró que la leyenda de Haraszthy era una historia sin fundamento (¡que raro!) y reorientó sus investigaciones hacia la Costa Este de Estados Unidos con la idea de entender como habia llegao esta uva a Califonria. Mantuvo correspondencia con otros investigadores del Centro de Investigación Agrícola del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) quienes habían descubierto cartas en la Biblioteca Agrícola Nacional que mencionaban envíos de vides en la década de 1820 a viveristas de Estados Unidos desde la Colección Botánica Imperial del Palacio de Schönbrunn en Viena. Tras investigar en los archivos de Viena, Austria, y revisar los periódicos agrícolas del siglo XIX en Boston y Maryland, Sullivan logró entender lo que había pasado con esta variedad. Encontró que Zinfandel había sido cultivada por más de treinta años en los estados del Atlántico (costa este de EEUUA) como una uva de mesa de invernadero antes de llegar a California.
El tránsito por la Costa Este: La época del cultivo bajo cristal (1810–1850)
A principios del siglo XIX, cultivar variedades de Vitis vinifera al aire libre en estados como Massachusetts, Nueva York o Pensilvania era algo muy difícil. Los agricultores coloniales habían intentado repetidamente plantar cepas europeas, pero todas terminaban por morir debido a los inviernos tan fríos, la excesiva humedad veraniega que provocaba infecciones masivas de cenicilla y mildiu, y la filoxera (en aquellos tiempos no se sabía que era la filoxera).
Frente a estos problemas agrícolas, se empezó a desarrollar una fascinación en Boston, Nueva York, Filadelfia y Baltimore por la horticultura de invernadero acristalado (glasshouse o forcing house). Obviamente que esta agricultura era muy costosa solo la desarrollaba la élite económica (los ricos del pueblo).
Estos invernaderos de cristal eran obras complejas de ingeniería. Contaban con grandes ventanales de vidrio regulables y sistemas de calefacción alimentados por calderas de agua caliente o estufas de leña. Mediante este método, los agricultores podían modificar o inducir la brotación cuando el exterior estaba cubierto de nieve. El objetivo de este procedimiento no era producir vino, sino cosechar uvas de mesa fuera de temporada. Utilizando este método, los agricultores podían llevar sacar al mercado uvas en abril o mayo, y cobrar mucho más dinero por estas uvas.
El verdadero responsable de introducir la uva Zinfandel a estos invernaderos de lujo fue George Gibbs, un comerciante de Nueva York apasionado por la botánica. Una nota curiosa es que se menciona a la esposa de Gibbs, Isabella Gibbs, fue la persona que descubrió la variedad híbrida “Isabella”, probablemente otro mito más del vino. Lo que sí es cierto es que Gibbs realizó entre 1820 y 1829 varias importaciones masivas de cepas europeas procedentes de la Colección Botánica Imperial de Schönbrunn en Viena. En el envío de 1829, Gibbs recibió una colección de uvas no identificadas, procedentes de las provincias orientales del Imperio Austríaco.
Hay que recordar que a principios del siglo XIX la corona de los Habsburgo abarcaba Alemania, Hungría, Croacia, Serbia, Eslovaquia y parte de Rumanía. Las colecciones imperiales de Schönbrunn reunían muestras botánicas recolectadas en todos estas zonas. Cuando Gibbs recibió estas cepas en Nueva York, las listó en función de su procedencia geográfica general, y las compartió o vendió a otros productores de la región. En 1830 publicó un catálogo de las variedades de uva que tenía o conocía e incluyó por primera vez la variedad "Black Zinfardel of Hungary", describiéndola como una uva de hojas hendidas y gran productividad.
Samuel Perkins había comprado esquejes de uva a Gibbs y comenzó a propagarlos. Ya para 1832, Perkins, ofrecía a la venta plantas enraizadas con el nombre de "Zinfindal". Por otro lado, en 1835, Charles M. Hovey, el editor hortícola más influyente de Nueva Inglaterra, promocionaba "Zinfindal" en sus publicaciones. Le llamaba la atención su color oscuro, la firmeza de su pulpa y su capacidad para prosperar en invernaderos fríos o calientes.
En 1848, John Allen un horticultor de la costa este de Estados Unidos publicó el libro “Practical Treatise in the Culture and Treatment of the Grape Vine” (Tratado en el cultivo de la vid). Este libró dedicó más espacio a la uva "Zinfindal" que a cualquier otra uva negra de la época. Allen explicó que, aunque se desconocía su nombre exacto en los libros de Europa, la variedad sobresalía por su extraordinario vigor vegetativo, su tendencia a desarrollar racimos muy compactos y su excelente capacidad para adquirir un intenso color púrpura oscuro a finales de abril “bajo cristal”, es decir, en invernaderos.
Durante estas tres décadas, Zinfandel fue cultivada en invernaderos de Boston con otras uvas de mesa como la Black Hamburg, la Muscat of Alexandria y otra variedad denominada "Black St. Peters". Sullivan descubrió después que las descripciones de la “Black St. Peters” en las guías de Boston eran idénticas a las de Zinfandel, y ambas cepas llegaron a California en la misma época y terminaron finalmente bajo el mismo nombre.
La Fiebre del Oro y la transmigración de la vid
El hallazgo de pepitas de oro en 1948 en California combinado con la firma del Tratado de Guadalupe-Hidalgo que transfirió Alta California a los Estados Unidos, desató uno de los movimientos migratorios más grandes de la historia moderna.
La población de origen no indígena en California se multiplicó de forma increíble, pasando de aproximadamente 15,000 personas en 1848 a más de 225,000 en el censo de 1852. La inmensa mayoría de los inmigrantes se dedicaban a la extracción de oro en la Sierra Nevada. Esta concentración de gente provocó una escasez de alimentos frescos y productos básicos. Los precios de las frutas y hortalizas alcanzaron precios muy elevados y los comerciantes rápidamente se dieron cuenta de que la verdadera fortuna en California no se encontraba en las minas, sino en abastecer a los mineros (!minar a los mineros!).
En esa época el alcohol y las bebidas alcohólicas tenían una gran demanda. Para satisfacer la sed de los mineros y residentes, se importaban volúmenes astronómicos de alcohol por vía marítima. Tan solo en el año 1855, entraron por la aduana de San Francisco casi 14,000 barriles de vino a granel, más de 120,000 cajas de vino embotellado y 20,000 botellas de vino espumoso. La inmensa mayoría de estas bebidas llegaban en mal estado debido a los cambios de temperatura después de un largo viaje por mar.
La producción vinícola local de California era modesta y dependía exclusivamente de la uva "Misión". Como bien saben, esta cepa fue introducida de México por los sacerdotes franciscanos a partir de 1769 por la necesidad de vino para los ritos religiosos. La uva misión se distribuyó desde San Diego hasta Sonoma. Aunque la cepa Misión era sumamente productiva y resistente, sus frutos producían un vino muy soso, generalmente dulce, con baja acidez y propenso a oxidarse con rapidez. Los colonos estadounidenses y los inmigrantes europeos educados demandaban vinos secos de mesa de mayor cuerpo y frescura, similares a los clarets franceses.
Para transformar el panorama agrícola local, era indispensable importar variedades de alta calidad. Entre 1850 y 1860 se desató una "fiebre de la vid" en la que se introdujeron miles de esquejes por tres vías: Europa occidental (Francia y Alemania), América del Sur (Perú y Chile) y, de forma prioritaria, los viveros consolidados de la Costa Este de los Estados Unidos.
Sin embargo, el transporte de plantas vivas desde Boston o Nueva York hacia el Pacífico representaba problema logístico en la década de 1850. Existían dos rutas principales:
1. La ruta del Cabo de Hornos: Las plantas enraizadas o esquejes durmientes se colocaban en cajas con musgo húmedo y se embarcaban en veleros que navegaban de Nueva York a California por el hemisferio sur. El viaje duraba entre cuatro y cinco meses. Muchas plantas se secaban, morían por falta de agua dulce o quedaban arruinadas por el agua de mar.
2. La ruta del Istmo de Panamá: Los envíos se desembarcaban en la costa atlántica de Panamá, se transportaban en canoas y en mula a través de la selva tropical hasta la costa del Pacífico, y allí se volvían a embarcar en vapores con destino a San Francisco. Aunque era una ruta más rápida, las altas temperaturas y la humedad de la selva provocaban la putrefacción de gran parte del material vegetativo.
A pesar de estas pérdidas masivas, el valor comercial de las cepas supervivientes en San Francisco era tan alto que los comerciantes continuaron enviando cargamentos de forma constante.
Los pioneros de la propagación en el Pacífico
De acuerdo con lo encontrado por Sullivan, la introducción de la variedad Zinfandel a California no puede ser atribuida a una sola persona. Más bien fue el resultado de una red de comerciantes y viveristas procedentes de Nueva Inglaterra que sabían de la calidad de la uva, cuando menos los resultados en los invernaderos de Boston.
Una persona importante en el translado de Zinfandel de la costa este a California fue el Capitán Frederick W. Macondray, quien se había retirado de la navegación para establecer una empresa en San Francisco. Macondray adquirió un rancho en San Mateo, al sur de San Francisco.
En 1852, el Capitán Macondray recibió un cargamento directo de vides desde Boston que incluía plantas de "Zinfindal", Black Hamburg y Moscateles. Macondray, quien tenía conocimientos de horticultura, comenzó a multiplicar esquejes de diferentes variedades de uva para compartirlas con otros agricultores. Su prestigio en la agricultura era tan amplio que años después fue elegido presidente de la California State Agricultural Society.
Otro importante introductor de variedades en California fue James Lloyd Lafayette Warren quien había sido viverista en Massachusetts. Antes de llegar a California, Warren ya ofrecía en 1844 variedades como "Zinfendel" y "Black St. Peter's" en su catálogo. Como muchos otros comerciantes de la época, fue atraído por la fiebre del oro y llegó a California en 1849 donde estableció un negocio de insumos agrícolas. En 1854 fundó el periódico California Farmer, desde cuyas páginas se convirtió en importante portavoz de la modernización agrícola del estado. Warren instó semanalmente a los agricultores a abandonar la uva Misión y a plantar variedades europeas importadas de la Costa Este.
Finalmente Antoine Delmas, un viverista francés que había llegado a San José, California, importó más de 10,000 esquejes de vid desde Francia y otro tanto de viveros de Boston. Entre las variedades que introdujo de Boston se incluía la variedad "Black St. Peters". Delmas plantó estas vides en el valle de Santa Clara. Décadas después, se estableció que las uvas Black St. Peters eran idénticos en hojas, racimos y vino a Zinfandel.
En la siguiente entrada hablaré de cómo Sullivan documenta la expansión de la uva Zinfandel por California a mediados de 1800s, y como desmitifica la leyenda (“historia”) de la introducción de esta uva por el “Conde Haraszthy”.
Sullivan, C. L. (2003). Zinfandel: A history of a grape and its wine (Vol. 10). Univ of California Press.