Historia del Zinfandel (3): De la Prohibición al Renacimiento Artesanal

Después de la llegada a California durante la Fiebre del Oro y la deconstrucción del mito de Agoston Haraszthy, la uva Zinfandel entró en una de las etapas más dinámicas y decisivas de su historia. En su libro Zinfandel: A History of a Grape and Its Wine, Sullivan explica cómo Zinfandel sobrevivió a la devastación de la filoxera a finales del siglo XIX para convertirse en una uva con gran personalidad que desató un florecimiento inusual. Primero, esta uva se detonó como una variedad importante en el comercio de uva fresca, y después de llegar al fin la época de la “Prohibición” en Estados Unidos, se posicionó como una de las principales variedades que sentaron las bases del vino de autor californiano moderno.

 Primera parte de la historia, pulsa aquí

Segunda parte de la historia, pulsa aquí 

Una Uva Resiliente (1891-1918)

A comienzos de la década de 1890, la industria vinícola de California cayó en una crisis económica debido a la sobreproducción de uva, la caída de precios y una depresión económica en 1893. En medio de estos problémas económicos, los analistas del sector vinícola comenzaron a señalar a Zinfandel como la culpable del deterioro de la reputación del vino de la región. Consideraban que durante los años 1880, se habían plantado miles de hectáreas de Zinfandel en el Valle Central de California que es muy fertil y caluroso (no muy bueno para producir vinos de calidad). En estos suelos las vides producen cosechas masivas de vinos muy sencillos (ligeros), con poco color y poca acidez, que inundaron los mercados del Este de Estados Unidos a precios muy bajos. 

Realmente, algunas zonas producían vinos con muy buena calidad, mientras que los del valle central de California se percibían como vinos masivos y sin identidad. En 1890, las cajas de vino Zinfandel de Santa Helena y Sonoma se vendían en 5 dólares mientras que las del Valle Central a solo 3.5 dólares. Sin embargo, algunos académicos defendieron la variedad, argumentando que Zinfandel en las colinas de los valles costeros producía vinos tintos secos de muy buena calidad. Pese a esta realidad, se extendió el estigma entre productores y consumidores de que Zinfandel era una uva ordinaria o de "relleno". 

La plaga de la filoxera y el rescate con el portainjerto “St. George”

A la crisis económica se sumó la catástrofe en California en la década de 1890 de la filoxera, un insecto que se alimenta de las raíces de la Vitis vinifera (el mismo insecto que devastó los viñedos en Europa). En el Valle de Napa, la superficie vitícola productiva se redujo de 10,000 hectáreas en 1890 a apenas 1,500 en 1898. El rescate de la viticultura llegó gracias a la adopción del patrón americano portainjerto Rupestris St. George, que demostró inmunidad total a la filoxera y una compatibilidad excepcional con Zinfandel. 

El anonimato comercial y la consagración en exposiciones

A pesar de ser la variedad tinta más plantada en los valles costeros, la palabra "Zinfandel" prácticamente desapareció de la prensa, los catálogos y las etiquetas entre 1893 y 1914. Debido a la mala fama que se había generado alrededor del nombre de Zinfandel, los productores embotellaban sus mejores vinos con etiquetas genéricas como "California Medoc" o "Burgundy", llegando a utilizar etiquetas francesas falsas.

Sin embargo, en concursos internacionales, Zinfandel continuó obteniendo grandes reconocimientos. En la Exposición Internacional Panamá-Pacífico de San Francisco en 1915, diez bodegas obtuvieron medallas de oro con vinos Zinfandel, incluyendo firmas legendarias como Inglenook, Italian Swiss Colony, Beringer Brothers, Louis Kunde y Larkmead. 

La Prohibición y el "Fresh Grape Deal" (1919-1933)

En Estados Unidos, durante la década de 1920, prohibieron la producción y venta de bebidas alcohólicas. Sin embargo, la legislación permitía la producción casera (artesanal) de hasta 800 litros anuales (unas 1,000 botellas) de jugos de frutas "no intoxicantes". Debido a problemas logísticos de inspección, las autoridades decidieron no perseguir la elaboración casera de vino. Esta tolerancia desató un fenómeno comercial muy grande conocido como el “fresh grape deal” (el comercio de uva fresca). Millones de familias de inmigrantes europeos comenzaron a demandar toneladas de uvas frescas para la producción de vino artesanal en los sótanos de sus casas. 

Alicante Bouschet contra Zinfandel

Para abastecer el mercado de uva distante, miles de vagones refrigerados cargados de cajas de madera (lugs) de 9 kilos cruzaban Estados Unidos cada otoño. En 1919, el primer año de este auge comercial, las variedades más demandadas fueron Alicante Bousche (3,000 tons) y Zinfandel (2,500 tons).  Alicante Bouschet era preferida por tener una piel gruesa que resistía semanas de viaje sin podrirse y por ser una uva tintorera (con pulpa y hollejo pigmentados, más información pulsar aquí), lo que aportaba un color rojo oscuro al vino casero, aunque el resultado era un vino sencillo y astringente. Zinfandel se mantuvo como la segunda uva más enviada. Aunque su piel más delgada la hacía más vulnerable durante el trayecto, los compradores la buscaban por sus aromas de frambuesa y su buena acidez. Debido a los buenos precios que se podían obtener con estas uvas, muchas familias de origen italiano —como los Seghesio, Pedroncelli, Foppiano y Martinelli— se dedicaron a plantar extensos viñedos de Zinfandel durante la década de 1920.

Las dos caras de Zinfandel (1934-1969)

Cuando la era de la Prohibición terminó a finales de 1933, las bodegas tenían almacenados millones de litros de vino oxidado que fueron lanzados apresuradamente al mercado. Además, la masa de consumidores americanos había olvidado el vino seco y demandaba vinos dulces e industrializados, como el oporto y el jerez.

En este contexto, Zinfandel comenzó a desarrollar dos identidades opuestas:

1.    La cara del vino masivo: Vinos tintos ligeros, simples y de consumo inmediato, elaborados masivamente en el Valle Central y vendidos en galones (jug wine) o como vino genérico bajo la etiqueta "Burgundy" o "Claret".

2.    La cara del vino de alta gama de estilo europeo: Vinos tintos estructurados, potentes, elaborados con técnicas clásicas de Burdeos, envejecidos en roble y con capacidad de guarda. 

Frank Schoonmaker y la etiqueta varietal

El catalizador de la transformación moderna de Zinfandel fue el escritor y comerciante Frank Schoonmaker. A partir de los años 30, Schoonmaker convenció a los productores a embotellar los vinos con el nombre real de la uva. Schoonmaker descubrió el potencial de Zinfandel al probar los vinos que Louis M. Martini elaboraba en Sonoma. Sus escritos revelan cómo pasó de considerar a Zinfandel una uva "ordinaria" en 1934 a calificarlos como "algunos de los vinos de mesa más agradables del mundo" en 1941. 

La revolución artesanal de los años 60: El renacimiento del "Zin"

La década de 1960 presenció una revolución cultural en los Estados Unidos, donde una nueva generación de consumidores comenzó a demandar tintos secos de calidad. En este entorno, un grupo de productores artesanales devolvió a Zinfandel su estatus de ícono internacional:

●     Ridge Vineyards de Santa Cruz comenzó a elaborar en 1964 Zinfandels comparable a los mejores grands crus de Burdeos.

●     Robert Mondavi en 1966, Mondavi elaboró un Zinfandel histórico con crianza en barricas de roble francés, vinificado como un Cabernet Sauvignon.

●     Sutter Home y Darrell Corti en 1968 vinificaron un tinto intenso que desató la fiebre por las cepas viejas de Zinfandel.

●     Joseph Swan en 1968 demostró que Zinfandel podía combinar la potencia de la frambuesa y las especias con gran elegancia y textura.

A finales de la década de 1960, Zinfandel había completado su metamorfosis. Ya no era la uva anónima oculta tras etiquetas genéricas ni la materia prima del vino de jarra, sino la bandera vitivinícola indiscutible de California. 

En esta parte del libro de Sullivan se demuestra la asombrosa resiliencia de la uva Zinfandel. Sobrevivió a la filoxera gracias al portainjerto St. George, se mantuvo viva a través de los años de la Ley Seca impulsada por la pasión de los vinicultores caseros y el “fresh grape deal”. Zinfandel renació en la era moderna gracias a los enólogos que supieron reconocer la expresión de Zinfandel en regiones cercanas a la sierra, así como el de las cepas viejas de California.

 

En la última parte de esta historia analizaré el resurgimiento final del Zinfandel californiano en el mercado internacional y como se resolvió científicamente su historia y origen. 

Sullivan, C. L. (2003). Zinfandel: A history of a grape and its wine (Vol. 10). Univ of California Press. 

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