Historia del Zinfandel (2): Expansión por California

En la primera parte del libro de Sullivan Zinfandel: A History of a Grape and Its Wine explica la ruta más probable de la uva Zinfandel a la costa este de Estados Unidos y como fue introducida a California durante la fiebre del oro. Sin embargo, la expansión de la uva Zinfandel en la costa de Estados Unidos no fue sencilla. Como mucha de la historia de la uva y el vino en todo el mundo, el origen y migración de la uva Zinfandel estuvo llena de trabajo, retos, mitos, mentiras y leyendas. Pulsa aquí para la primera parte de la historia. 

Zinfandel en el Norte de California

A mediados de la década de 1850, el panorama agrícola de California experimentó grandes cambios. Debido a la fiebre del oro, se experimentó una gran migración hacia California de todo Estados Unidos así como del resto del mundo.  Muchos de los migrantes que procedían de la Costa Este tenían experiencia en la horticultura y experimentaban constantemente para mejorar cualquier cultivo. James Lloyd Lafayette Warren, por ejemplo, fue un importante impulsor de una nueva agricultura y constantemente la promovía a través del periódico California Farmer. El impacto de Warren fue tan grande que ha sido considerado el “padre de la agricultura moderna de California”. Warren estaba convencido de que la viticultura sería una actividad sumamente importante en California y desde su periódico impulsaba a los agricultores a dedicarse a la viticultura. Es célebre su arenga desde su periódico: “¡Rancheros de California, planten viñedos y empiezen pronto! No se puede hacer mejor inversión”. 

Por otro lado, en aquellos años, la inmensa mayoría del vino se producía utilizando uva Misión, introducida por los franciscanos en el siglo XVIII. La uva Misión generaba vinos dulces aceptables, pero resultaba incapaz de producir un vino tinto seco de mesa con carácter y corpulencia que pudiera competir con las importaciones europeas. La necesidad de evaluar variedades “foráneas” (nombre con que llamaban a las variedades de Vitis vinifera importadas recientemente) impulsó la organización de ferias agrícolas regionales y estatales donde se otorgaban premios y medallas (hay que reconocer que hasta en eso innovaron nuestros vecinos del norte). 

El salto a Napa

Otro personaje importante de la viticultura californiana fue el capitán Joseph Warren Osborn. Osborne era un pionero originario de Nueva Inglaterra que adquirió en 1851 el valle de Oak Knoll (hoy un distrito viticultural americano muy importante, AVA), al norte de Napa. Injertó uva “Zinfandal” traída de Boston sobre uva Misión. Gracias a esta visión, Osborne introdujo Zinfandel en el Valle de Napa. Trágicamente, Osborne fue asesinado en 1863, pero su viñedo se convirtió en la fuente primordial de propagación para los valles vecinos. 

Llegada de Zinfandel a Sonoma

La llegada formal de Zinfandel al Valle de Sonoma estuvo cargada de anécdotas y giros del destino. A finales de 1859, los viticultores de Sonoma acordaron comprar una remesa de esquejes del viñedo Oak Knoll de Osborne. Se llevaron dos carretas cargadas de sarmientos desde Napa hasta Sonoma. Entre las variedades transportadas se reportaban dos tipos de Chasselas, Moscatel de Alejandría, Reine de Nice, Red Lombardy, Black Hamburg y “Zinfindal”. Los esquejes se plantaron, pero heladas tardías de primavera destruyeron prácticamente todo el material, excepto “Zinfindal” que sobrevivió intacta. Se mencionaba que “Zinfindal” había prosperado mejor que cualquier otra variedad que se había plantado. 

En 1862, cuando las primeras vides de “Zinfindal” empezaron a producir racimos suficientes como para vinificar, se llevaron a una bodega perteneciente al general Mariano Vallejo en su finca Lachryma Montis. El general Mariano Vallejo había sido Gobernador de la Alta California antes del tratado de Guadalupe-Hidalgo y se retiró como terrateniente de una gran extensión de tierra en Sonoma. La intención inicial era simplemente intercambiar esas uvas desconocidas por un poco de vinagre. El enólogo de la bodega de Vallejo probó la fruta y notó su elevada acidez natural. Este enólogo reconoció que esa acidez tan brillante en las uvas no lo había notado en la uva Misión y consideró que se podría hacer un tinto al estilo clarete (claret). La uva se vinificó y fue un éxito entre los productores y consumidores locales. Ese mismo año, el General Vallejo plantó “Zinfindal” en su rancho de Sonoma y otros productores hicieron lo mismo en el Rancho Buena Vista (hoy considerado como la primera bodega de California). 

“Zinfindal” y "Black St. Peters"

Paralelamente, el francés Antoine Delmas en 1852 de San José, California, había importado un lote de esquejes de la costa este entre las que figuraba una variedad denominada "Black St. Peters". En la costa este de Estados Unidos, se sabía que la uva Black St. Peters compartía descripciones muy parecidas con “Zinfindal”. Delmas elaboró un vino tinto experimental con esta variedad y obtuvo el primer lugar en la Feria Estatal de 1859. 

Delmas envió sarmientos de uva Black St. Peters a Sonoma en 1856 y con el paso de los años, los viñedos plantados como Black St. Peters en el norte de California se integraron de forma natural en los registros como viñedos de Zinfandel. 

La consagración de la década de 1860

Hacia finales de la década de 1860, Zinfandel comenzó a destacar por encima de las demás uvas tintas. En 1867, un informe del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos destacó que Zinfandel producía un vino tinto fino que igualaba a los mejores claretes importados. Ante esto, se desató una auténtica fiebre por conseguir esquejes de Zinfandel. 

En 1868 se describía al vino producido con Zinfandel con una brillante acidez y “un sabor peculiar y delicioso que recuerda a la frambuesa”. Los productores empezaron a considerar que esta variedad permitiría a California competir con los vinos de Francia. La diferencia económica se reflejó rápidamente y en 1869, el vino de uva Misión se vendía al por mayor a 40 centavos el galón, mientras que el vino de Zinfandel alcanzaba los 90 centavos. 

La fiebre del vino (1872-1890)

Entre 1873 y 1878 se experimentó una gran depresión económica en Estados Unidos y generó un freno temporal para la expansión agrícola, pero por otro lado afianzó un gran crecimiento vinícola en California. Mientras los precios agrícolas caían, las exportaciones de vino californiano hacia la Costa Este de los Estados Unidos comenzaron a aumentar. Este fenómeno estuvo impulsado por la devastación que la plaga de la filoxera estaba causando en los viñedos de Francia entre 1870 y 1885. La filoxera redujo la producción de vino en Francia y otros países de Europa en un 35%, lo que generó un gran vacío en el mercado internacional. 

Vides con Filoxera

En 1878, después de la recesión económica, la demanda de vino en Estados Unidos se disparó.  La producción vinícola en California pasó de menos de 5 millones de galones a mediados de la década de 1870 a más de 15 millones de galones en 1884. La gran masa de nuevas plantaciones se concentró en los valles costeros que rodean la Bahía de San Francisco (Sonoma, Napa, Alameda y Santa Clara), que pasaron a aportar más de la mitad del vino de mesa del estado. De todas las variedades plantadas en este periodo de expansión, la uva Zinfandel fue la líder absoluta, representando aproximadamente el 30% de todas las nuevas cepas plantadas. 

La hegemonía en Sonoma y Napa

Sonoma y Napa se transformaron en el núcleo operativo de la fiebre por la uva Zinfandel. Viticultores influyentes como Charles Krug e Isaac De Turk promovieron activamente el injerto de Zinfandel sobre viñas viejas de Misión. Para 1880, el 80% de los nuevos viñedos en las zonas de Alexander Valley, Healdsburg y Dry Creek estaban practicamente dedicados a producir Zinfandel. 

En el Valle de Napa, el cultivo de Zinfandel fué más intenso especialmente alrededor de St. Helena. De aproximadamente 2,000 hectáreas en 1878, se pasó a 6,000 en 1881. Fué tan grande el éxito que se nombraron estaciones de tren y atracaderos con el nombre de “Zinfandel” en Napa y Sonoma. 

No obstante su gran éxito inicial, el vino Zinfandel rara vez llegaba al consumidor con su nombre en la etiqueta. La inmensa mayoría del vino embotellado se vendía con etiquetas francesas falsas o bajo nombres genéricos como "Claret", "Burgundy" o "Medoc".

El auge de la década de 1880 concluyó a finales de la década debido a la sobreproducción y a la mala calidad de los vinos obtenidos en las tierras bajas del Valle Central. Cuando sobrevino otra crisis económica en Estados Unidos en los 1890s, los precios colapsaron. Después de esto, la uva Zinfandel fue duramente criticada por los analistas debido a las grandes extensiones de viñedo de baja calidad en los llanos y zonas cálidas, no obstante que los viñedos en zonas más templadas producían uva de excelente calidad. 

Haraszthy y la invención de una leyenda

Por muchos años se creyó que la uva Zinfandel había sido introducida a California por el "Conde" o "Coronel" Agoston Haraszthy, Sin embargo, en sus investigaciones, Sullivan no encontró evidencias de importaciones o documentos que avalaran estos relatos y dedica un capítulo de su libro a deconstruir esta leyenda. Demuestra con pruebas documentales primarias que se trata de una invención fabricada años después de la muerte de Haraszthy por su hijo, Arpad Haraszthy. 

La verdadera trayectoria de Agoston Haraszthy

Agoston Haraszthy nació en 1812 en Futak (Vojvodina, parte del Reino de Hungría en el Imperio Austríaco, actualmente en Serbia). Haraszthy emigró a los Estados Unidos en 1840 y fue clave en la fundación la ciudad de Sauk City en Wisconsin. Tras el descubrimiento de oro, viajó por la Ruta de Santa Fe hasta San Diego en 1849 y al poco tiempo (un par de años) fue elegido sheriff y diputado estatal. 

Posteriormente se trasladó a las afueras de San Francisco, donde estableció el vivero “Las Flores” y adquirió una propiedad de 300 hectáreas en Crystal Springs (San Mateo). Trabajó en la casa de monedas de San Francisco pero renunció tras las investigaciones en su contra debido a la desaparición de 15,000 dólares, aunque los cargos fueron posteriormente retirados. 

Más o menos en las mismas fechas, Haraszthy compró la finca Buena Vista en el Valle de Sonoma (esta es considerada la primera vinícola de importancia en Sonoma). Fue un gran promotor de la industria, amplió los viñedos, excavó túneles en la montaña para la crianza del vino y construyó una bodega de piedra (aún existe y vale la pena visitarla). Su labor pública en favor de la mejora del material vegetal y el perfeccionamiento de las técnicas de bodega fue incuestionable. 

Vinícola Buena Vista en Sonoma, California

En 1861, Haraszthy viajó a Europa comisionado por el estado de California para traer diferentes variedades de uva a California. Regresó en diciembre de ese año con aproximadamente 100.000 sarmientos pertenecientes a más de 300 variedades. Sin embargo, en el catálogo oficial de su importación —publicado íntegramente y que incluía 157 variedades húngaras— no figura ni una sola mención a Zinfandel ni a ningún sinónimo equivalente. Del mismo modo, en todos los libros y reportes escritos por Haraszthy entre 1856 y 1866, jamás aparece escrita la palabra "Zinfandel". En 1868 se trasladó a Nicaragua para impulsar una destilería de ron, pero falleció en 1869 aparentemente ahogado después de ser atacado por cocodrilos. 

La invención del mito por Arpad Haraszthy

Arpad Haraszthy, el hijo mayor de Agoston, estudió la elaboración de vino espumoso en Épernay (Francia) en la afamada vinícola De Venoge. Al regresar a California creó el primer espumoso exitoso (Eclipse) que curiosamente contenía 40% vino blanco de Zinfandel (White Zinfandel). 

A finales de la década de 1870, Arpad atravesó graves problemas personales y financieros, y comenzó a difundir públicamente la historia de que su difunto padre había sido el introductor de Zinfandel en California. Después de revisar la lista del material importado por su papá, en donde no aparecía la uva, quedó claro que Zinfandel había llegado a California de manos de varios viveristas del Este que la cultivaban bajo el nombre de "Zinfindal". 

La gran controversia mediática de 1885

La historia de Arpad desató una dura polémica en la prensa californiana en mayo de 1885. Varios historiadores, viticultores pioneros y viveristas intervinieron en estas discusiones donde mostraron 1) la probable ruta de importación de Zinfandel de la costa Este de Estados Unidos, 2) que el coronel Haraszthy no tenía Zinfandel en su Rancho de Buena Vista y 3) que la uva “Black St. Peters” era también Zinfandel que había entrado al mismo tiempo a California por otra ruta de importación. 

A pesar de ser acorralado por los testimonios de los supervivientes, Arpad se aferró a su historia que poco a poco se complicó debido al cambio de versiones, fechas y lugares clave. No obstante, Arpad redactó un manuscrito sobre "La Familia Haraszthy", donde contaba su historia sobre la importación de Zinfandel por su padre. Distribuyó miles de folletos con esta historia por toda la Costa Este y Europa y así nació una leyenda que con el tiempo fue aceptada por historiadores y periodistas. Sin embargo, cuando las historias tienen poca sustancia se desmoronan poco a poco, y la verdad sale a la luz. 

Un legado reconstruido a través del rigor histórico

La investigación de Sullivan reveló que Zinfandel no llegó a California como un regalo aristocrático importado de Europa por un conde húngaro, sino a través de un proceso de adopción agrícola pragmático. La uva fué traída desde Boston como uva de mesa por marineros y viveristas, fue la intuición de buenos vitivinicultores lo que permitió descubrir su verdadera aptitud para la elaboración de vino seco de mesa.

Zinfandel superó heladas, fluctuaciones económicas y la invención de narrativas interesadas para consolidarse, al término del siglo XIX, como la uva tinta por excelencia de California. En la siguiente entrada de mi blog seguiré desglosando el libro de Sullivan donde habla de los oscuros años de la Ley Seca, el tráfico clandestino de uva fresca y el paulatino renacimiento de Zinfandel en la segunda mitad del siglo XX. 

 

Sullivan, C. L. (2003). Zinfandel: A history of a grape and its wine (Vol. 10). Univ of California Press.

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